De qué hablamos
El proyecto es el documento técnico que define la nave y con el que se pide la licencia y se construye. No es un trámite: es donde se decide lo que después cuesta dinero cambiar. Suele tener dos niveles:
- Proyecto básico: define la nave en lo esencial —implantación, superficies, alturas, cumplimiento urbanístico— y es con lo que normalmente se solicita la licencia.
- Proyecto de ejecución: lo desarrolla hasta poder construirla, con la estructura calculada, las instalaciones, las mediciones y el presupuesto.
A su alrededor van otros documentos: el estudio geotécnico del terreno, el estudio de seguridad y salud, el de gestión de residuos y, para la actividad, el proyecto con el que se tramita su licencia.
Cuándo se plantea
Al principio, y antes de lo que se suele pensar: conviene encargarlo —o al menos un estudio previo— antes de cerrar la compra del suelo, porque es el proyecto el que dice si en esa parcela cabe la nave que necesitas. Esta página es para quien va a construir, ampliar o reformar y necesita el proyecto de su obra; no es un repositorio de planos ni de trabajos académicos.
Qué incluye una oferta bien planteada
- La memoria: qué se construye, para qué y cómo cumple la normativa.
- Los planos: situación, implantación, plantas, alzados, secciones, estructura e instalaciones.
- El cálculo de la estructura y de la cimentación.
- La justificación de la protección contra incendios.
- El pliego de condiciones, las mediciones y el presupuesto.
- El estudio de seguridad y salud y el de gestión de residuos.
- La dirección de obra, si se contrata con el proyecto, y el certificado final.
Qué dice la norma
La Ley 38/1999, de Ordenación de la Edificación, pide proyecto para las obras de nueva construcción, con la excepción de las de escasa entidad constructiva y sencillez técnica que no tengan carácter residencial ni público y se desarrollen en una sola planta (artículo 2). El uso industrial y el agropecuario están en el grupo b) de la ley, y para ese grupo el proyectista tiene que tener la titulación de ingeniero, ingeniero técnico o arquitecto, según las competencias de cada profesión (artículo 10).
El proyecto justifica el cumplimiento del Código Técnico de la Edificación (Real Decreto 314/2006) y, en un establecimiento industrial, del reglamento de seguridad contra incendios (Real Decreto 164/2025), además del planeamiento urbanístico del municipio.
Qué mueve el precio
- La superficie y la complejidad de la nave.
- El alcance: solo proyecto, o proyecto y dirección de obra.
- Las instalaciones que haya que proyectar.
- Los proyectos asociados: actividad, protección contra incendios, legalizaciones.
- El estudio geotécnico y el levantamiento topográfico, que suelen ir aparte.
- La tramitación, si se encarga también.
Cuánto cuesta
Los honorarios de un proyecto son libres: no existe una tarifa oficial ni una fuente pública que podamos citar. Se pactan con el técnico o van incluidos en el precio cuando la nave se contrata llave en mano. Lo que cueste en tu caso lo dirá la propuesta que recibas.
Errores que salen caros
- Comprar el suelo antes de un estudio previo.
- Encargar el proyecto más barato: lo que no se define en el papel se paga en la obra.
- Proyectar la nave sin el programa de la actividad: cargas, alturas, instalaciones.
- Separar del todo el proyecto de obra y el de actividad: tienen que ser coherentes.
- Empezar sin estudio geotécnico.
Qué te tiene que quedar por escrito
- El proyecto completo, en formato que puedas guardar y reutilizar.
- El encargo: qué documentos entran y qué visitas de obra.
- Los visados o registros que correspondan.
- Las actas de la dirección de obra.
- El certificado final de obra.
Qué datos preparar antes de pedir presupuesto
- La parcela: municipio, referencia catastral y, si lo tienes, el plano.
- La actividad y lo que necesita.
- La superficie y la altura que tienes en mente.
- Si quieres solo el proyecto o también la obra.
- El calendario que te has marcado.