Qué pedimos a las empresas colaboradoras
- Estar constituida y tener actividad en las provincias que declara.
- Mantener en vigor un seguro de responsabilidad civil.
- Declarar los tipos de encargo que acepta y las provincias en las que trabaja: solo le llegan solicitudes de esos tipos y de esas provincias.
- Responder a las solicitudes. La empresa que no atiende las que recibe deja de recibirlas.
Cómo se decide a quién va tu solicitud
Cada empresa nos dice qué tipo de encargos acepta —naves industriales y logísticas, agrícolas y ganaderas, reforma y ampliación— y en qué provincias trabaja, y solo le llegan solicitudes de esos tipos y de esas provincias. Tu solicitud va a una sola, y te decimos a cuál.
Qué no podemos garantizar
- La obra: la hace la empresa, con su criterio y su responsabilidad profesional.
- El precio: cada empresa da el suyo; no lo fijamos ni lo revisamos.
- El plazo: es el que pactes con ella en el contrato.
- Que haya empresa para tu caso: lo comprobamos con cada solicitud y, si no la hay, te lo decimos.
Lo que conviene que compruebes tú
Una nave es una inversión grande y la decisión es tuya. Antes de firmar con cualquier constructora, venga de aquí o no, merece la pena:
- Ver obras suyas parecidas a la tuya y hablar con quien las encargó.
- Pedir el presupuesto desglosado y la lista de lo que no incluye.
- Saber quién firma el proyecto y quién dirige la obra.
- Leer el calendario: desde cuándo cuenta y qué pasa si no se cumple.
- Comprobar el seguro y las garantías que ofrece.
- Comparar: nada te impide pedir otras ofertas por tu cuenta.
Si algo no va bien
Si la empresa a la que pasamos tu solicitud no te contacta o no te atiende como esperabas, escríbenos por el formulario. No intervenimos en la obra ni en el contrato, pero sí decidimos a quién seguimos derivando solicitudes.