Tipo de nave

Naves agrícolas

Almacenes para maquinaria, cosecha y aperos: una obra sencilla en la que lo difícil no es la estructura, sino el suelo.

De qué hablamos

Una nave agrícola es una edificación vinculada a una explotación agraria: sirve para guardar maquinaria y aperos, almacenar grano, forraje o fruta, o hacer una primera manipulación del producto. Es, de todas las naves, la más sencilla: una planta, grandes puertas para el paso de tractores y remolques y pocas instalaciones.

Se resuelve con estructura metálica o de hormigón prefabricado, y con cerramiento de chapa, de panel o de bloque. Lo que la distingue no es cómo se construye sino dónde: casi siempre en suelo rústico, y eso cambia las reglas.

Cuándo se plantea

Se plantea cuando la explotación crece y la maquinaria ya no cabe a cubierto, cuando hace falta almacenar la cosecha en la propia finca o cuando se quiere sustituir una construcción vieja. Quien la pide es el titular de la explotación: un agricultor, una sociedad agraria o una cooperativa.

Qué incluye una oferta bien planteada

  • La comprobación urbanística: qué permite el planeamiento en esa finca.
  • El proyecto, firmado por un técnico competente.
  • La cimentación y la estructura.
  • La cubierta y el cerramiento, con o sin aislamiento según lo que se guarde.
  • La solera, pensada para el peso de la maquinaria.
  • Las puertas, a la medida del equipo más grande.
  • La instalación eléctrica y el saneamiento, si hacen falta.

Qué dice la norma

La ley estatal de suelo (texto refundido aprobado por el Real Decreto Legislativo 7/2015, de 30 de octubre, artículo 13) dice que el suelo rural se dedica, dentro de los límites de las leyes y de la ordenación territorial y urbanística, al uso agrícola, ganadero, forestal, cinegético o cualquier otro vinculado a la utilización racional de los recursos naturales. Una nave vinculada a la explotación entra, en principio, en ese uso.

Pero las condiciones concretas —si se puede construir en esa finca, con qué superficie, a qué distancia de los linderos y de los caminos, con qué altura— las fijan la legislación de cada comunidad autónoma y el planeamiento de cada municipio, y cambian mucho de un sitio a otro. Por eso lo primero es preguntar en el ayuntamiento. Y como edificación de uso agropecuario, la nave necesita proyecto y licencia: lo explicamos en licencias y requisitos.

Qué mueve el precio

  • La superficie y la altura de las puertas.
  • El cerramiento: abierta por un lado, cerrada con chapa o cerrada y aislada.
  • La solera y las cargas de la maquinaria.
  • Los accesos a la finca para hormigoneras, transportes y grúas.
  • La acometida eléctrica, que en una finca aislada puede pesar más que la instalación.
  • El terreno y la nivelación de la parcela.

Cuánto cuesta

La única referencia pública que hemos podido comprobar valora las naves agropecuarias por debajo de las industriales, porque llevan menos instalaciones; las cifras, con su fuente y sus límites, están en precio de una nave prefabricada. El precio de la tuya sale de la propuesta de la empresa constructora.

Errores que salen caros

  1. Comprar la estructura antes de saber si la finca admite la nave.
  2. Construir sin licencia «porque es en el campo»: una nave fija en suelo rústico es justo lo que más se vigila.
  3. Quedarse corto de altura: la maquinaria crece de una generación a otra.
  4. Darle otro uso después: una nave autorizada como agrícola no es una nave industrial ni una vivienda.
  5. No pensar en el agua de lluvia: una cubierta grande recoge mucha y hay que conducirla.

Qué te tiene que quedar por escrito

  • La respuesta del ayuntamiento sobre lo que admite la finca.
  • El proyecto y la licencia.
  • El cálculo de la estructura para la zona.
  • El alcance de la oferta y sus exclusiones.
  • El certificado final de obra.

Qué datos preparar antes de pedir presupuesto

  • La finca: municipio, polígono y parcela catastral.
  • La superficie que necesitas y para qué.
  • El equipo más alto y más ancho que tiene que entrar.
  • Si quieres la nave cerrada, aislada o abierta.
  • Si eres titular de una explotación agraria.

Preguntas frecuentes

¿Qué es una nave agrícola?
Una edificación vinculada a una explotación agraria, para guardar maquinaria, almacenar cosecha o manipular el producto. Suele estar en suelo rústico y por eso tiene sus propias condiciones urbanísticas.
¿Cómo hacer una nave agrícola?
En este orden: preguntar en el ayuntamiento qué admite la finca; encargar el proyecto a un técnico; pedir la licencia; y, con ella, construir. Saltarse el primer paso es el error más caro.
¿Se puede construir una nave en suelo rústico?
La ley estatal de suelo destina el suelo rural al uso agrícola y ganadero, entre otros, así que una nave vinculada a la explotación es en principio posible. Las condiciones —superficie de la finca, tamaño de la nave, distancias— dependen de la comunidad autónoma y del municipio, y hay que consultarlas en cada caso.
¿Cuánto cuesta el metro cuadrado de una nave agrícola?
La referencia pública que hemos comprobado, con sus cifras y sus límites, está en precio de una nave prefabricada. El precio de tu nave lo da la empresa en su propuesta.
¿Atendéis naves agrícolas pequeñas?
Recogemos todas las solicitudes, pero las empresas colaboradoras hacen obras de nave: para un cobertizo o una caseta pequeña es probable que no tengamos a quién pasarla, y te lo diremos.
¿Quién construye la nave?
Una empresa constructora colaboradora. Revisamos tu solicitud y, si tenemos cobertura en tu zona, se la derivamos; es ella quien te contacta y te hace la propuesta. Es gratuito y sin compromiso.

Cuéntanos qué nave necesitas

Revisamos tu solicitud y, si tenemos cobertura en tu zona, la derivamos a una empresa constructora colaboradora, que es quien te hace la propuesta. Si aún no tenemos a nadie, te lo decimos.

  • ✓ Gratuito y sin compromiso
  • ✓ Una sola empresa recibe tu solicitud
  • ✓ Para empresas y autónomos

¿Quieres dar más detalles? Formulario completo

Pedir presupuesto