Obra

Ampliación de nave industrial

Más superficie sin mudarse: una obra nueva pegada a una nave que no puede parar.

De qué hablamos

Ampliar una nave es construir superficie nueva unida a una que ya está en uso. Se puede crecer de varias maneras:

  • Alargando la nave: se añaden pórticos por un testero. Es lo más sencillo si la estructura lo tenía previsto.
  • Adosando otra nave en paralelo, con su propia estructura.
  • Cerrando un patio o cubriendo un espacio entre edificios.
  • Ganando superficie dentro, con una entreplanta, que es otra obra distinta y de la que esta web no se ocupa.

Técnicamente es una obra nueva con dos dificultades añadidas: unirse a una estructura que se calculó para otra cosa, y hacerlo sin detener la actividad.

Cuándo se plantea

Cuando el negocio crece y trasladarse cuesta más que construir: la maquinaria está instalada, la plantilla vive cerca y la parcela todavía tiene sitio. Antes de nada hay que saber si lo tiene de verdad, y eso no se mide con una cinta sino con el planeamiento: la edificabilidad que queda, la ocupación máxima y las distancias a los linderos.

Qué incluye una oferta bien planteada

  • La comprobación urbanística: cuánto se puede construir todavía en la parcela.
  • El reconocimiento de la nave existente: estructura, cimentación y estado.
  • El proyecto de la ampliación y su licencia.
  • La cimentación y la estructura nuevas, y su unión o su junta con las antiguas.
  • La cubierta, con el encuentro entre la nueva y la vieja, que es el punto delicado.
  • La apertura de huecos de paso entre las dos naves.
  • La adaptación de las instalaciones, sobre todo las de protección contra incendios.

Qué dice la norma

Una ampliación es, a efectos de la Ley de Ordenación de la Edificación (Ley 38/1999, artículo 2), una intervención que cambia la volumetría del edificio: requiere proyecto y licencia, igual que una obra nueva.

Y tiene una consecuencia que conviene conocer antes. El reglamento de seguridad contra incendios en los establecimientos industriales (Real Decreto 164/2025) no obliga a adaptar las naves que ya existían, pero sí se aplica cuando se hacen ampliaciones o reformas que aumentan la superficie o el nivel de riesgo intrínseco (disposición transitoria primera). Es decir: ampliar puede traer consigo exigencias de protección contra incendios que la nave antigua no tenía. Hasta dónde alcanzan lo determina el proyecto.

Qué mueve el precio

  • La superficie nueva y su altura.
  • La unión con lo existente: cubierta, fachada y estructura.
  • Trabajar con la nave en marcha: fases, protecciones y horarios encarecen la obra.
  • Lo que haya que adaptar en la nave antigua por la protección contra incendios.
  • La cimentación junto a la que ya hay.
  • Los desvíos de instalaciones y de redes enterradas.

Cuánto cuesta

No hay una referencia pública del precio de una ampliación: cada una tiene sus condicionantes. Las de obra nueva, que sirven de orden de magnitud, están en precio de construcción de una nave industrial. El precio de la tuya sale de la propuesta de la empresa constructora, después de visitar la nave.

Errores que salen caros

  1. Dar por hecho que cabe porque hay sitio en la parcela: lo decide la edificabilidad.
  2. Apoyarse en la estructura antigua sin comprobar que aguanta.
  3. Olvidar el encuentro de cubiertas, que es por donde aparecen las goteras.
  4. No contar con la protección contra incendios del conjunto.
  5. Planificar la obra sin producción: hay que decidir qué se para y cuándo.

Qué te tiene que quedar por escrito

  • La comprobación urbanística de la parcela.
  • El informe del estado de la estructura existente.
  • El proyecto y la licencia.
  • El plan de fases, compatible con la actividad.
  • La justificación de la protección contra incendios del conjunto.

Qué datos preparar antes de pedir presupuesto

  • Los planos de la nave actual, o lo que tengas de su proyecto.
  • La superficie que quieres ganar y para qué.
  • La parcela: superficie y referencia catastral.
  • Qué actividad haces y qué no puede parar.
  • El año de construcción de la nave y de qué es su cubierta.

Si la nave tiene fibrocemento

Si la nave que vas a ampliar tiene cubierta o cerramientos de fibrocemento, hay que contar con ello antes de tocarla: la web hermana lo explica en retirada de amianto en naves industriales.

Preguntas frecuentes

¿Puedo ampliar mi nave?
Depende de lo que el planeamiento deje construir todavía en tu parcela —edificabilidad, ocupación y distancias a linderos— y de cómo sea la nave. Lo primero es una consulta urbanística; lo segundo, que un técnico mire la estructura.
¿Hace falta licencia para ampliar?
Sí. Una ampliación cambia la volumetría del edificio y la Ley de Ordenación de la Edificación la trata como una intervención que requiere proyecto; con él se pide la licencia municipal.
¿Me obliga la ampliación a adaptar la nave antigua a la normativa de incendios?
Puede. El reglamento de seguridad contra incendios en los establecimientos industriales (Real Decreto 164/2025) se aplica a los existentes cuando se amplían o se reforman aumentando la superficie o el nivel de riesgo. El alcance en tu caso lo fija el proyecto.
¿Se puede ampliar sin parar la actividad?
Casi siempre, organizando la obra por fases: primero la parte nueva, aislada de la nave, y al final la conexión, que es el momento en que hay que parar o proteger una zona.
¿Quién hace la ampliación?
Una empresa constructora colaboradora. Revisamos tu solicitud y, si tenemos cobertura en tu zona, se la derivamos; es ella quien te contacta y te hace la propuesta. Es gratuito y sin compromiso.

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