De qué hablamos
En una nave prefabricada de hormigón, la estructura y el cerramiento salen de una planta de prefabricados y se montan en la parcela. Las piezas son siempre las mismas:
- Pilares de hormigón armado, empotrados en la cimentación.
- Vigas de cubierta, armadas o pretensadas, que salvan la luz de la nave.
- Correas sobre las que apoya la cubierta, que suele ser ligera, de chapa o de panel.
- Paneles de cerramiento de hormigón, macizos o con aislamiento en su interior, con el acabado exterior ya hecho.
El hormigón no arde y aguanta bien el fuego sin protección añadida, necesita poco mantenimiento y soporta golpes y ambientes agresivos. A cambio pesa más que el acero, lo que pide más cimentación y más grúa.
Cuándo se plantea
Es la elección habitual en naves industriales y logísticas de cierta altura, en actividades con riesgo de incendio, en industria alimentaria y en naves ganaderas, donde la humedad y los gases castigan al acero. También cuando se quiere un cerramiento resistente a los golpes de carretillas y camiones. Encaja peor en naves muy ligeras o en parcelas con acceso complicado para piezas largas.
Qué incluye una oferta bien planteada
- La cimentación, con los cálices o anclajes donde se empotran los pilares.
- Los pilares, con ménsulas si hay puente grúa o entreplanta.
- Las vigas y las correas de cubierta.
- La cubierta, con aislamiento, lucernarios y canalones.
- Los paneles de fachada, con el sellado de sus juntas.
- La solera, que en una nave de este tipo es una partida importante.
- Puertas, muelles de carga e instalaciones, si se contrata la nave terminada.
Qué mueve el precio
- La luz: a más distancia entre pilares, vigas mayores.
- La altura libre, que alarga pilares y paneles.
- El puente grúa y su capacidad.
- El tipo de panel: macizo o con aislamiento, y su acabado.
- El terreno: una estructura pesada es más sensible a la cimentación.
- El transporte desde la planta de prefabricados y las grúas de montaje.
Cuánto cuesta
No publicamos una cifra de nave de hormigón, porque no hay una fuente pública que la distinga de las demás. La referencia que sí existe, por metro cuadrado y de nave terminada, está en precio de una nave prefabricada. El precio de la tuya sale de la propuesta de la empresa constructora.
Errores que salen caros
- Decidir la altura por lo que se necesita hoy: subirla después no es posible; es la decisión menos reversible de la nave.
- No prever las ménsulas del puente grúa aunque no se instale de entrada.
- Descuidar las juntas entre paneles, que es por donde entra el agua.
- Tratar la solera como un remate: de ella depende que la nave sirva para lo que se quiere.
- Abrir huecos después en paneles que no estaban pensados para ello.
Qué te tiene que quedar por escrito
- Los planos de montaje y el cálculo de la estructura.
- La documentación de los elementos prefabricados.
- El detalle de las juntas y de los encuentros con la cubierta.
- Las cargas para las que se ha calculado la solera.
- El plazo de fabricación y el de montaje.
Qué datos preparar antes de pedir presupuesto
- La superficie y la altura libre que necesitas.
- Si habrá puente grúa, estanterías altas o maquinaria pesada.
- El uso de la nave y si lleva oficinas.
- El número de muelles y de puertas.
- La parcela, el municipio y los accesos.
La solera, capítulo aparte
La solera es un mundo aparte: si quieres profundizar en ella, la web hermana de pavimentos lo cuenta en solera de hormigón para nave industrial.