De qué hablamos
Una nave desmontable, o carpa industrial, es una estructura ligera, normalmente de aluminio o de acero, cubierta con lona tensada o con chapa, que se ancla al terreno o a una solera y se puede retirar y volver a montar en otro sitio. Se distinguen por la cubierta y el cerramiento:
- Carpa de lona: la más ligera y rápida.
- Cubierta de lona y laterales de chapa o panel.
- Nave desmontable rígida, toda de chapa o de panel, que se acerca a una nave metálica convencional.
En esta web es una solución aparte: nos ocupamos de la construcción de naves, y esta es la única página que dedicamos a las desmontables, para ayudar a decidir entre una cosa y otra.
Cuándo se plantea
Resuelve bien una necesidad temporal o urgente: un pico de almacenaje, una campaña, una obra, una nave propia mientras se construye la definitiva. También cuando la empresa está de alquiler y no quiere invertir en un suelo que no es suyo. Deja de compensar cuando la necesidad es permanente, cuando dentro va a trabajar gente todo el día o cuando el producto o la actividad piden aislamiento, resistencia al fuego o cargas que una estructura ligera no da.
Qué incluye una oferta bien planteada
- La estructura y sus anclajes.
- La cubierta y los cerramientos.
- Las puertas y los accesos para vehículos.
- La base: si se monta sobre el terreno, sobre una solera existente o hay que hacerla.
- El montaje y, en su caso, el desmontaje.
- El cálculo para el viento y la nieve del emplazamiento.
- Iluminación y otras instalaciones, si se piden.
Qué mueve el precio
- Compra o alquiler: es un producto que se ofrece de las dos formas.
- Las dimensiones: anchura libre, longitud y altura lateral.
- El cerramiento: lona, chapa o panel.
- La base y los anclajes.
- La zona: más viento o más nieve piden más estructura.
- El tiempo que va a estar montada.
Cuánto cuesta
No publicamos precios de carpas ni de naves desmontables: no hay una fuente pública que podamos citar y los fabricantes las venden como producto, con tarifas propias. Lo que cueste la tuya lo dirá la propuesta que recibas.
Errores que salen caros
- Pensar que «desmontable» significa sin permiso: qué hace falta para instalarla lo decide el ayuntamiento, y hay que preguntarlo antes.
- Usarla como solución definitiva para una necesidad que no es temporal.
- No pedir el cálculo para el viento y la nieve del lugar.
- Olvidar la base: sobre un terreno sin preparar no sirve para carretillas.
- No mirar lo que se va a guardar: la lona no aísla ni protege como un cerramiento.
Qué te tiene que quedar por escrito
- El cálculo de la estructura para el emplazamiento.
- Las características de la lona o del cerramiento, incluido su comportamiento al fuego.
- Las condiciones de montaje y de desmontaje.
- Si es alquiler: plazo, renovación y quién la mantiene.
- Lo que haya contestado el ayuntamiento sobre su instalación.
Qué datos preparar antes de pedir presupuesto
- Para qué la necesitas y durante cuánto tiempo.
- Las dimensiones y la altura de paso.
- Sobre qué se va a montar.
- El municipio.
- Si prefieres comprar o alquilar.